Malnutrición eleva índices de anemia, sobrepeso y obesidad en República Dominicana

La proliferación de alimentos ultra procesados, con alto contenido de azúcares y grasas, han disminuido el aporte de nutrientes importantes como hierro, zinc y calcio, aumentando así la ingesta de calorías vacías, degenerando en sobrepeso y obesidad.

Según precisó este lunes el viceministro de Salud Colectiva del Ministerio de Salud Pública, Eladio Pérez, “la malnutrición es un problema de salud pública”.

Obesidad en los dominicanos

De acuerdo al informe de la primera jornada nacional de prevención de Sobrepeso, Diabetes y Obesidad (Sodhi), el 37 % de la población adulta dominicana es obesa y el 34 % presenta sobrepeso. En el caso específico de las mujeres, el 34 % de las que se encuentran en edad reproductiva sufre de anemia y un 3 % tiene deficiencia de ácido fólico.

Un estudio realizado en 2019 por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), estableció que el 15.8 % de los adolescentes escolares tiene sobrepeso; el 9.8 % es obeso. En el extremo contrario, el 3.6 % tiene bajo peso.

Los casos de anemia en niños menores de cinco años alcanzan el 28 %, el 8 % de esta población que está en sobrepeso, el 7 % muestra retraso en el crecimiento y el 3 % de los infantes presenta desnutrición crónica.

Partiendo de este escenario, el Ministerio de Salud Pública plantea la actualización de las Guías Alimentarias basadas en Sistemas Alimentarios (Gabsa), una herramienta para promover hábitos de alimentación saludables.

La directora de Nutrición del Ministerio, Patricia Grullón, explicó en un encuentro realizado en el hotel Sheraton, que República Dominicana ya cuenta con guías alimentarias, pero datan de 2009 y ameritan adecuarse a la realidad que vivimos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) propuso un cambio en la estructura de las guías, elaborando una nueva metodología que será acogida por el país.

“No vamos a tomar en cuenta solamente los alimentos, sino que adicionalmente, se estarán tomando en cuenta todos los participantes de los sistemas alimentarios, desde la producción con la parte de agricultura, hasta el transporte de los alimentos y toda la logística que esto conlleva de quienes participan en la elaboración de los alimentos, hasta llegar al consumidor”, declaró.

Estas guías servirán para motivar políticas públicas que generen un cambio de comportamiento, gracias a la cooperación de todos los sectores participantes: salud, educación, agricultura, economía, sociedades profesionales y los consumidores.