Arzobispo aboga ser agentes del cambio

Santiago. El arzobispo de la arquidiócesis de Santiago, Héctor Rafael Rodríguez, abogó para que los jóvenes sean agentes de cambio, de inclusión y justicia social y los instó a luchar por un mundo sin discriminación de raza, color o clases sociales.

En la homilía durante la eucaristía con motivo del Día Nacional de la Juventud citó los desafíos medioambientales y éticos.

El arzobispo metropolitano de Santiago expresó que el mundo no se puede volver invivible, sin poder respirar un aire limpio, ya que cuando está contaminado se pierden vidas.

“Hay una ecología más importante y es luchar por la armonía entre los seres humanos y el mundo creado por dios entre las aguas, arboles, tierra, pero sobre todo la ecología humana que son las relaciones entre nosotros, la cual no podemos contaminar con nuestras actitudes antisociales, antihumanas” dijo Héctor Rafael Rodríguez.

Lucha vida y naturaleza

El arzobispo entiende que la defensa de los recursos naturales debe ir de la mano con la lucha por la vida de las personas.

“Para qué defender el río Yaque del Norte, si no vas a defender a los seres humanos. Decir que viva el río pero tiene una ametralladora para matar personas, o tiene reacciones peores que un pesticida que mató varias personas en la capital. La ecología de nuestras relaciones hay que preservarlas por el bienestar” expresó.

En otro orden, dijo que no hay jóvenes malos, sino que algunos toman un derrotero y no tienen que les diga que pueden ser buenos.

“En todo joven aún en el más desgraciado hay un germen de bondad y una semilla sembrar” y con esta frase envió un mensaje para que la juventud en medio de los desafíos y cambios muy rápidos por lo que deben estar preparados”, citó monseñor Rodríguez.

Pide a jóvenes no caer en la presión académica

Héctor Rafael Rodríguez citó que otro de los desafíos a los que se enfrenta la juventud de hoy es la presión académica como se preocupó Don Bosco, para ser competentes en la sociedad actual.
Sin embargo, el arzobispo entiende que no se puede caer en las presiones académicas y profesionales para no fracasar, en un mundo diverso. Recordó la labor realizada por San Juan Bosco.