Pandemia por COVID-19 dejó la lección de someterse a pruebas ante la aparición de síntomas respiratorios

La llegada del verano y la ubicación geográfica de la isla que aloja el país es una combinación idónea para el aumento de la humedad en el ambiente y la sensación térmica, que junto al polvo de Sahara y los virus circulantes, inciden en la aparición de diversos procesos respiratorios.

La neumóloga Yuneci Domínguez explicó que «cuando hay una mayor concentración de nubes del polvo de Sahara, eso trae polvo, alérgenos, polen y virus que están todos dispersados en el aire. Es una época donde estamos más propensos a tener más infecciones virales e infecciones bacterianas».

«Todos los neumólogos hemos visto un aumento un aumento de influenza A, influenza B y también de los casos de Covid, pero es la época, que es propia para ello. Estamos en verano, con mucho calor, mucha humedad y esta es época de muchos virus«, afirmó la especialista.

Sostuvo que, para estas fechas, visitan el país turistas del Cono Sur, donde actualmente es invierno, pudiendo indicir en la movilización de los virus.

«En invierno vienen los viajeros del norte, en esta época los viajeros de la parte Sur», destacó.

Domínguez dijo que los síntomas de COVID-19influenza A y B son similares: congestión nasal, dolor de cabeza, dolor de garganta, malestar general, fiebre, escalofríos y falta de apetito.

En su inicio, los procesos virales se manejan por síntomas, manteniendo una buena hidratación.

La galena destacó que tras la pandemia del Covid quedó la costumbre de realizarse una prueba ante la aparición de síntomas, permitiendo así detectar oportunamente los casos.

Llamó a no minimizar los síntomas, ya que, en países como Estados Unidos, mueren aproximadamente 600 mil personas al año por complicaciones de influenza.

Aunque no es común, en su consulta, Domínguez ha tenido pacientes coinfectados con influenza y Covid al mismo tiempo.